EL NARCO, GOBIERNO PARALELO

1847

 Todos estamos en peligro de muerte

Por Eusebio Gimeno-Kronos Magazine

In Memoriam, A Lorena Vargas, a Marifer Toledo y a todas las víctimas inocentes de la delincuencia que rebasa el poder del Estado.

Cuernavaca 4 DE MARZO.- En Cuernavaca y en Morelos asesinan gente al por mayor. Pero dos casos han pasado a la élite educativa estatal, el secuestro y homicidio de Marifer Toledo, hija del director de la Facultad de Derecho de la UAEM, Rubén Toledo Orihuela. Así como el alevoso asesinato de Lorena Vargas, hija del director de personal del Instituto de la Educación Básica,  Rafael Vargas Larios. Y no es que las otras defunciones valgan menos, es que estas gotas derraman el vaso, porque nos revelan duramente la realidad, TODOS ESTAMOS EN PELIGRO DE MUERTE. Todos.

Hace unos sexenios la crítica política mundial empezó a observar que México vivía un régimen de Estado fallido. Hoy eso ya rebasó los límites, somos un país donde la Delincuencia es un Gobierno Paralelo. 

Toda vez que el PODER OFICIAL ya cedió parte del control de la vida social, por voluntad o por incapacidad. El Gobierno Establecido, en sus tres formas, ha sido rebasado como garante de la vida y el patrimonio de los ciudadanos, la prensa y las redes sociales nos lo restriegan en la cara minuto a minuto, en toda la cuadricula de la geografía nacional. 

Lo peor de todo es que la delincuencia creció tan espantosamente gracias a las traiciones de los políticos y funcionarios de alto nivel, corruptos que llenaron sus arcas de dinero, a cambio de entregarnos como víctimas propiciatorias a sus amos los capos de la mafia. 

Nos entregaron en Morelos y en todo el país, desde el momento en que utilizaron sus cargos de jueces, de gobernantes, de comandantes policiacos y hasta militares que deshonraron la bandera y el uniforme, y vendieron su lealtad a México y su compromiso de servir fielmente a la Patria y a la Nación, y eso ocurrió ya exageradamente desde tiempos de Miguel De la Madrid, y no es que antes no existiera, claro que existía desde 1920 el Gobierno de la Republica de Plutarco Elías Calles sembró las bases de la delincuencia oficial, amparada por el gobierno cuando se alió con AL Capone, a través del general Abelardo Rodríguez,  para fabricar y contrabandear wiski a los estados Unidos en tiempo de la Prohibición, el alcohol de contrabando hizo grandes fortunas hoy honradas en Chihuahua, los abuelos y bisabuelos de los Bermúdez, los Zaragoza, y muchos otros que hoy pasan como magnates de alto pedorraje, por decir lo menos.  

El contrabando de alcohol es el antecedente del narcotráfico de hoy. Ahí desde la Presidencia de la República, se abrió la puerta de la corrupción en gran escala, pero alcanzó su clímax en el gobierno de la Renovación Moral de la Sociedad de Miguel De la Madrid, cuando los carteles de las drogas crecieron a nivel de ejércitos, hasta llegar a lo de hoy, bandas y carteles, peligrosamente armados y transportados  que sin respeto por nada ni por nadie matan, roban, asaltan extorsionan, secuestran asesinan, destazan cuerpos, venden órganos humanos,  chupan gasolina de los ductos de Pemex,  y cobran impuestos sin la aprobación del gobierno, a veces en complicidad con los funcionarios, y en otras, a contra pelo de estos. La delincuencia es un poder político, que patrocina campanas y exige posiciones en la administración pública, como trascendió recientemente en SAPAC, por ejemplo, se han colado en los congresos de los estados y hasta en el congreso de la Unión, por decir lo menos.

 Al grado que hoy estamos como estamos, los vemos con alarma en Cuernavaca y en todo Morelos, la muerte, la sangre inocente, los ametrallamientos a mansalva de personas de bien, que se divierten dizque sanamente en antros oscuros, humo de cigarrillos, música estridente que atiza los ánimos aderezada con drogas y alcohol.  

El Estado esta infiltrado en sus  tres componentes territorio, nación y gobierno. El territorio esta medio intacto, porque  ya se apropian de la riqueza del subsuelo empresas extranjeras. 

 El territorio es el espacio físico de México con sus islas, mares ríos y subsuelo.

La nación está afectada de gravedad por el hampa, el hambre, el desempleo, y la miseria.

La nación esta indefensa, so pena de armarse como hacen las autodefensas del Dr. Mireles en Michoacán y las policías comunitarias en Guerrero, La nación es la nacencia, los que nacieron aquí, o llegaron a residir a este país legalmente.

 Y el Gobierno, infiltrado hasta la médula por la corrupción de todo tipo, es el más afectado, y así inutiliza su función de ser la expresión jurídica y política del Estado, que contiene a Los tres poderes de la República a las instituciones, las leyes que emanan de una carta magna y un pacto social que se hizo por voluntad de los ciudadanos, organizados en partidos para alcanzar el poder tanto en sus municipios y poblaciones, como en las entidades, que forman el pacto federal, y en el poder ejecutivo federal.  

Todo eso está trastocado, ese pacto que nos daba la pauta para vivir de manera civilizada y armónica, se afectan los servicios y la paz social, que estaba garantizada por un sistema de justicia en el que confluyen los tres poderes. Ya valió, no se respeta nada.

Han pervertido la justicia Tanto los que hacen las leyes de convivencia y control, como los que persiguen los delitos y a los que infringen las leyes, y los que, por medio de tribunales y juicios, vigilan que se respete la ley y dictan las sentencias, o dejan en libertad a los presuntos delincuentes. 

Pues bien, toda la Teoría del Estado Mexicano, es eso, pura  Teoría Política Mexicana y  leyes negativas es decir no son derecho positivo, tal como lo marca el derecho constitucional, porque no se cumplen al pie de la letra.

En la praxis vivimos un pandemónium, un infierno.

 El estado mexicano y el de Morelos en particular, se muestran incapaces, ineficaces, indecisos, temerosos, sin saber qué hacer, ni para donde jalar. O son cómplices o son ineptos, O las dos cosas. Pero no están funcionando.

La gente pide a gritos, exige que se dejen de pendejadas y se pongan a resolver el problema de la muerte y la sangre, pomposamente denominada inseguridad.

Se los exigen desgarradoramente  tanto a Andrés López Obrador como a Cuauhtémoc Blanco y a Antonio Villalobos  Que para eso se alquilan.

El problema es que el cáncer es tan avanzado y tan enorme que nadie sabe qué hacer, ni los grandes estrategas militares. Que conocen la única forma de ganar la guerra es combatiendo, como señaló Winston Churchill, ante la invasión de los nazis, esto nos costará sangre, sudor y lágrimas.

La única forma de acabar con este gran problema de tanta gente armada es exterminándola sin piedad, no habría ni cárceles ni juzgados para tener a tantos miles de presos y mantenerlos a todos.

Los sicarios y empleados de los carteles suman miles, porque brotan de la miseria que suma millones en una nación que esta raquítica y en los huesos, por culpa de los gobiernos que se apropiaron del Gobierno  de su riqueza patrimonial, a la gente no le queda de otra que delinquir. Crecen como la espuma, en cada barrio, encada colonia, en cada poblado, en cada municipio, en cada región, en cada estado, en las zonas norte, centro, y sur, sureste y noroeste, en el pacifico y en el golfo, hoy dividas en carteles y sub grupos de sicarios como los Zetas, la Línea, Los CIDA, Los Rojos, Los Viagras,  Los Guerreros Unidos, y el CJNG entre otros muchos.

No alcanza el ejército para contenerlos y combatirlos y en mucho casos los protege y encubre, ahí están los casos de los generales Acosta Chaparro, el morelense Herminio Gutiérrez Rebollo, y muchos militares corruptos más.

 Quizá a ese combate destinen los 60 mil efectivos de la Guardia Nacional pero la estrategia a seguir tiene que ser la pena de muerte para los delincuentes que nos roban la vida, contra los que violan, matan, secuestran y asesinan si piedad, si eso NO ocurre con energía, con fortaleza, con decisión firme, habremos perdido esta lucha, que ya está casi perdida, porque nosotros somos gente de paz y desarmada.

La única ventaja es que antes no podríamos confiar ni en el Presidente de la República, ni en las instituciones carcomidas por la corrupción, hoy hay una nueva mística, pero falta decisión de acabar con los malos, por las buenas o por las malas.

Échenle ganas gobernantes, la muerte es inevitable, porque ya nos están matando a diario, son ellos o nosotros, muerte a los asesinos de la gente inocente. Por lo pronto Vicealmirante Guarneros y Cuauhtémoc Blanco, escuchen el eco de la voz popular que nos dice a los periodistas hagan paro a la población. Se necesitan resultados objetivos e importantes ¡YA, para ayer!, lo demás son mentiras y disculpas inútiles, queremos acción y respuestas…Y VOY POR MAS.

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